Diversos legisladores cuestionaron ayer a cuatro legisladores del Frente Amplio que votaron en contra de la aprobación de la ley que prohíbe a los condenados por terrorismo, o por apología a la subversión, trabajar en el sector público.
La norma fue aprobada con el voto de 79 legisladores, 0 abstenciones y 4 votos en contra. Estos fueron Hernando Cevallos, Humberto Morales, Rogelio Tucto y Zacarías Lapa. Todos del partido de Marco Arana. A ellos se unió Justiniano Apaza, quien no asistió al pleno, pero ayer rechazó abiertamente la ley y consideró que atenta contra el derecho al trabajo. Al respecto, el fujimorista Héctor Becerril sostuvo que es una costumbre de la izquierda hacerle el juego al terrorismo desde el Parlamento.
“Hay congresistas como Apaza que creen que Néstor Serpa Cartolini (cabecilla del MRTA) fue un preso político. Tucto, que dice que se debe indultar al terrorista Abimael Guzmán. La misma Foronda, que contrató a una exemerretista, o Cevallos, que quiere darle trabajo al senderista Osmán Morote”, sostuvo el legislador.
A juicio de Becerril, dicha posición revela el verdadero sentir de la izquierda en el Parlamento. “Ya no esconden sus intenciones de apoyar al terrorismo”, aseveró.
Para Yonhy Lescano (AP), la defensa del Frente Amplio a exterroristas es un grave error que les costará políticamente. “Ellos tienen que deslindar un poco más con el terrorismo para que sean una verdadera izquierda en el Parlamento”, opinó. De igual modo, el aprista Javier Velásquez Quesquén indicó que la izquierda buscó generalizar el dictamen para evitar su aplicación.
“Un condenado por terrorismo no se resocializa. Ya hemos visto a Morote y otros que creen que el pensamiento ‘Gonzalo’ es el que guía su orientación política, que es destruir el Estado democrático. No podemos permitir que los que no creen en la democracia se infiltren en ella para socabarla”, manifestó.

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