La primera dama de Estados Unidos, Michelle Obama, abogó apasionadamente el viernes en favor de acoger la diversidad y dar la bienvenida a todos los grupos religiosos, en un mensaje directo al sucesor de su marido dos semanas antes de la ceremonia de investidura del republicano Donald Trump.
En el que fue anunciado como su último discurso formal antes de que el presidente Barack Obama deje el poder, la primera dama dijo en un evento de reconocimiento a consejeros de escuelas secundarias que Estados Unidos pertenece a la gente de todos los orígenes y grupos sociales.
«Nuestra gloriosa diversidad – nuestras diversidades de religiones, razas y credos – no es una amenaza a quienes somos, nos hace quienes somos», afirmó.
Los comentarios recordaron a sus intensos discursos de campaña a favor de la demócrata Hillary Clinton durante la elección del 2016.

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