El nuevo presidente de Chile, Sebastian Piñera, estimó que el devastador terremoto del pasado 27 de febrero ocasionó daños que ascienden a aproximadamente 30.000 millones de dólares y a un 17 por ciento del producto interno bruto del país.
El mandatario chileno anunció la puesta en práctica de un plan que será financiado mediante la creación de un fondo de reconstrucción y desarrollo, el cual será financiado mediante recortes en el gasto público y el uso de una parte de las reservas internacionales que Chile mantiene.
Otra de las medidas previstas es la contratación de créditos en los mercados internacionales, en vista de que la deuda externa de Chile es muy bajo, "a diferencia de algunos países europeos, que están agobiados", comentó Piñera.

